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martes, 24 de mayo de 2016

Canción del olvido.

Anónimo Chino.

El jardín solitario
suave fragancia exhala;
una mujer hermosa y pensativa
los brazos se perfuma en la ventana.
Pensando en el amado,
contempla las montañas,
y sus ojos reflejan la tristeza
que enturbia de presagios su mirada.
Detrás del abanico del otoño,
En una tierra inhóspita y lejana,
¿Estará, por ventura, acariciando
a otra mujer hermosa y perfumada?
El jardín es lo mismo que una tumba,
donde las hojas, amarillas, cantan
una canción del olvido,
triste como su alma.

domingo, 22 de mayo de 2016

Tormenta Oportuna.

Chang Wu Kien.

                         Maldije la lluvia que azotaba el techo
                                               y no me dejaba dormir:
                         El viento maldije que vino a robarme
                                                           galas del jardín
                                 Pero tú llegaste y alabe la lluvia
                                                      cuando te quitaste
                                                     la empapada túnica,
                                                     y al viento di gracias por que con sus

                                                     soplos apagó mi lámpara.

El día que me quieras.

Amado Nervo.

El día que me quieras tendrá más luz que junio;
la noche que me quieras será de plenilunio,
con notas de Beethoven vibrando en cada rayo
sus inefables cosas,
y habrá juntas más rosas
que en todo el mes de Mayo.
Las fuentes cristalinas
irán por las laderas
saltando cantarinas
el día que me quieras.
El día que me quieras, los sotos escondidos
resonarán arpegios nunca jamás oídos.
Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras
que hubo y habrá en el mundo serán cuando me quieras.
Cogidas de la mano cual rubias hermanitas,
luciendo golas cándidas, irán las margaritas
por montes y praderas,
delante de tus pasos, el día que me quieras…
y si deshojas una, te dirá su inocente
postrer pétalo blanco: ¡Apasionadamente!
Al reventar el alba del día que me quieras,
tendrán todos los tréboles cuatro hojas agoreras,
y en el estanque, nido de gérmenes ignotos,
florecerán las místicas corolas de los lotos.
El día que me quieras será cada celaje
ala maravillosa, cada arrebol miraje
de Las mil y una noches, cada brisa un cantar,
cada árbol una lira, cada monte un altar.
El día que me quieras, para nosotros dos

cabrá en un solo beso la beatitud de Dios.

viernes, 20 de mayo de 2016

Requiescat.

Oscar Wilde.

Marchad con paso leve, que está cerca
ella bajo la nieve;
con voz queda si habláis, pues ella escucha
crecer las margaritas.
Su cabello dorado y encendido
ya lo empaña la herrumbre;
la que se erguía joven y lozana,
deshácese en el polvo.
Igual que un lirio y como nieve blanca,
ella advertía apenas
que fuese una mujer: tan dulcemente
dióle sazón la vida.
Maderas de ataúd, pesadas losas
yacen sobre su pecho;
a solas yo me entrego a la amargura,
pero ella descansa.
Guardad silencio y paz, que ya no oye
ni lira ni soneto.
Toda mi vida yace aquí enterrada.
Con más tierra cubridla.


(Traducción de M. Manent)

Annabel Lee.

Edgar Allan Poe.

Hace ya muchos, muchos años,
en un reino junto al mar
vivía una doncella a quien puedes conocer
por el nombre de Annabel Lee,
y esta muchacha vivía sin otro pensamiento
que el de amar y ser amada por mí.
Era yo un niño y era ella una niña
en este reino junto al mar,
pero nos amábamos con un amor que era más que amor
─yo y mi Annabel Lee─
con un amor que los ángeles del cielo
envidiaban a ella y a mí.
Esta es la razón por la cual, hace muchos años,
en este reino junto al mar,
el viento sopló desde una nube, helando
a mi hermosa Annabel Lee;
entonces parientes ilustres vinieron
para llevarla lejos de mí
y encerrarla en su sepulcro
en este reino junto al mar.
Los ángeles, no tan felices en el cielo,
nos envidiaban a ella y a mí.
¡Si! Esa fue la razón (como todos los hombres lo saben
En este reino junto al mar)
por la cual el viento salió de una nube una noche
para helar y matar a mi Annabel Lee.
Pero nuestro amor era mucho más fuerte
que el de aquellos mayores a nosotros
─que el de muchos más sabios que nosotros─,
y ni siquiera los ángeles sobre el cielo
ni los demonios en el fondo del mar
podrán separar mi alma del alma
de mi hermosa Annabel Lee.
Porque la luna blanca nunca asciende sin traerme ensueños
de la hermosa Annabel Lee,
y las estrellas nunca se descubren sin que sientan los ojos
de la hermosa Annabel Lee.
Y así, toda la noche reposo al lado
De mi querida ─mi querida­─, mi vida y mi esposa,
En el sepulcro junto al mar,
En su tumba junto al arrullo del mar.


(Traducción de Alfredo Casey)

miércoles, 18 de mayo de 2016

Cobardía.

Amado Nervo.

Pasó con su madre. ¡Qué rara belleza!
¡Qué rubios cabellos de trigo garzul!
¡Qué ritmo en el paso! ¡Qué innata realeza
de porte! ¡Qué formas bajo el fino tul!…
Pasó con su madre. Volvió la cabeza:
¡Me clavó muy hondo su mirada azul!
Quedé como en éxtasis…
Con febril premura,
“¡Síguela!”, gritaron cuerpo y alma a la par.
… Pero tuve miedo de amar con locura;
de abrir mis heridas, que aun suelen sangrar,
¡y no obstante toda mi sed de ternura,
cerrando los ojos, la dejé pasar!




La Puerta.

 Amado Nervo.

Por esa puerta huyó diciendo: “¡Nunca!”
Por esa puerta ha de volver un día…
Al cerrar la puerta, dejó trunca
la hebra de oro de la esperanza mía.
Por esa puerta ha de volver un día.
Cada vez que el impulso de la brisa,
Como una mano débil, indecisa,
levemente sacude la vidriera,
palpita más aprisa, más  aprisa
mi corazón cobarde que la espera.
Desde mi mesa de trabajo veo
la puerta con que suenan mis antojos,
y acecha agazapado mi deseo
en el trémulo fondo de mis ojos.
¿Por cuánto tiempo, solitario, esquivo,
he de aguardar con la mirada incierta
a que dios me devuelva, compasivo,
a la mujer que huyó por esa puerta?
¿Cuándo habrán de temblar esos cristales
empujados por sus manos ducales,
y con su beso ha de llegarme ella,
cual me llega en las noches invernales
el ósculo piadoso de una estrella?
¡Oh Señor, ya la Pálida está alerta;
Oh Señor, cae la tarde ya en mi vía
Y se congela mi esperanza yerta!
¡Oh Señor, haz que se habrá al fin la puerta
y entre por ella la adorada mía!
… ¡Por esa puerta ha de volver un día!

martes, 17 de mayo de 2016

Sólo tú.

Amado Nervo.

Cuando lloro con todos los que lloran,
cuando ayudo a los tristes con su cruz,
cuando parto mi pan con los que imploran,
eres tú quien me inspira, sólo tú.
Cuando marcho sin brújula ni tino,
perdiendo de mis alas el albor
en tantos barrizales del camino,
soy yo el culpable, solamente yo.
cuando miro al que sufre como hermano,
cuando elevo mi espíritu al azul;
cuando me acuerdo de que soy cristiano,
eres tú quien me inspira, sólo tú.
Pobres a quienes haya socorrido,
almas oscuras a las que di luz:
¡No me lo agradezcáis, que yo no he sido!
Fuiste tú, muerta mía, fuiste tú…

Yo voy soñando caminos…

Antonio Machado.

Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas y los verdes pinos,
las polvorientas encinas! …
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero,
a lo largo del sendero…
La tarde cayendo está.
“En el corazón tenía
la espina de una pasión,
logré arrancármela un día:
ya no siento el corazón”
Y todo el campo un momento
se quedó mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea,
se enturbia y desaparece.
Mi cantar vuelve a plañir:
“Aguda espina dorada,
quien te pudiera sentir

en el corazón clavada”.

viernes, 13 de mayo de 2016

Algo muy grave va a suceder en este pueblo.

[Cuento Contado: Texto Completo]
Gabriel García Márquez.

Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:

-No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo grave va a sucederle a este pueblo.

Ellos se ríen de la madre. Dicen que esos son presentimientos de vieja, cosas que pasan. El hijo se va a jugar al billar y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:

-Te apuesto un peso a que no la haces.

Todos se ríen. Él se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan que pasó, si era una carambola sencilla. Contesta:

-Es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo.

Todos se ríen de él, y el que ha ganado su peso regresa a su casa, donde esta con su mamá o una nieta o en fin, cualquier pariente. Feliz con su peso, dice:

-Le gané este peso al Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.

-¿Y por qué es un tonto?

-Hombre, porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder a este pueblo.

Entonces le dice su madre:

-No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.

La pariente lo oye y va a comprar carne. Ella le dice al carnicero:

-Véndame una libra de carne- y en el momento en que se la están cortando, agrega: -Mejor véndame dos, por que andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado.

El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar una libra de carne, le dice:

-Lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas.

Entonces la vieja responde:

-Tengo varios hijos, mire, mejor deme cuatro libras.

Se lleva las cuatro libras; y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo, en el pueblo, esté esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto, a las dos de la tarde, hace calor como siempre. Alguien dice:

-¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo?

-¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!

(Tanto calor que es pueblo donde los músicos tenían instrumentos remendados con brea y tocaban siempre a la sombra porque si tocaban al sol se les caían a pedazos.)

-Sin embargo- dice uno-a esta hora nunca ha hecho tanto calor.

-Pero a las dos de la tarde es cuando hay más calor.

-Sí, pero no tanto calor como ahora.

Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la vez:

-Hay un pajarito en la plaza.

Y viene todo el mundo, espantado,  a ver a pajarito.

-Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan.

-Sí, pero nunca a esta hora.

-Llega el momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen e valor de hacerlo.

-Yo si soy muy macho- grita uno –Yo me voy.

Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde está todo el pueblo viéndolo. Hasta el momento en que dicen:

-Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos.

Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.

Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice:

-Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa- y entonces la incendia y otros incendian también sus casas.

Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, clamando:

-Yo dije que algo muy grave iba a pasar, y me dijeron que estaba loca.


domingo, 8 de mayo de 2016

Tinta, Luz y Sombras

Bienvenidos al mundo de lo absurdo y lo irreal, un mundo en el que los autores dictan las reglas y el límite solo es la imaginación.
    En este espacio "Tinta, Luz y Sombras" podrán encontrar escritos de autores novatos y profesionales, así como reseñas y recomendaciones de libros. Todo esto en nuestras diferentes secciones.

Para empezar quisiera delimitar el contenido de cada sección aprovechando esta primera entrada. Las secciones que tenemos abiertas desde un principio son:

  • Luz y Sombras: Una sección dedicada a escritores neófitos (Entre los cuales me incluyo). A través de esta sección los lectores pueden compartir sus escritos para darlos a conocer de manera gratuita y con el crédito pertinente.
  • Otros Mundos: En esta sección encontrarán reseñas y recomendaciones de libros, igualmente el lector puede involucrarse compartiendo las recomendaciones y reseñas personales de su biblioteca.
  • Inspiración Externa: Todos hemos tomado el gusto por la escritura leyendo algún relato, poema, novela o canción; por eso aquí encontrarán las obras de escritores de renombre para nunca olvidar lo que nos hizo soñar.
  • Tierra y Noche: En este caso debo aclarar que no es una sección en si, sino el trabajo de otra escritora con la que se mantiene cierta sociedad, una revista virtual en la que podrán encontrar información de interés y datos curiosos. De igual manera si el lector tiene una pagina similar se puede enlazar.
Para el lector tenemos a disposición el correo tintalys@gmail.com al cual pueden comunicarse ya sea por motivo de una queja, sugerencia o bien para compartir el material antes mencionado tomando en cuenta el anexar (de ser posible) el escaneo del borrador firmado por e autor o en su defecto un documento con la marca de agua personal del mismo, de esta manera aseguramos que no habrá plagio.

Por el momento se despide Francisco Ortega un servidor, esperando pronto su próxima visita.